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Igebelar

EDUCACIÓN POSTURAL

EDUCACIÓN POSTURAL

 

Los nenúfares, aunque pueda sonar chocante, también padecen, de cuando en cuando, algún que otro dolor de tallo. El estrés, la tensión y las malas posturas se van acumulando muy discretamente en esa zona hasta que finalmente el dolor hace su aparición. ¡Ay!, demasiado tarde para lamentarse porque la cosa, me temo, ya no tiene remedio.

   

El dolor de tallo (de espalda, en los humanos) es un invitado de esos plastas que aparece por sorpresa y que siempre se niega a abandonar la fiesta. Hay que echarlo casi casi a empujones: analgésico por aquí, antiinflamatorio por allí y quizá, masajito por el otro lado. 

  

Y luego, una se pone a pensar: “Ni hablar, la próxima vez no se me ocurre invitarlo. Voy a organizar la fiesta sin que se entere.” Y se pone manos a la obra. Lo primero es asegurarse de que el segurata de la puerta principal cumple a la perfección su misión. Fuerte, ha de ser muy muy fuerte. Eso es fundamental. Así que, sin disculpas, Igebelar, al gimnasio a endurecer el tallo.

   

Más tarde, ya de vuelta, a la biblioteca virtual: necesito conocer al enemigo para establecer un buen plan defensivo. EDUCACIÓN POSTURAL, eso es exactamente lo que estoy buscando. Las fuentes son diversas, interesantes e instructivas. Leo y me empapo de consejos y teorías, a la vez que me maravillo de lo que la educación puede hacer por nosotros. Educación, qué estupenda palabra. Cuánto se ha escrito, cuánto. Cuánta sabiduría, cuánto derroche de conocimiento.

  

Claro que una sobredosis de información también puede ser peligrosa. Te podrías volver paranoica y ver peligros donde sólo hay… posturas alternativas.  Para muestra un botón:

  

La actitud íntima de la especie humana es la posición horizontal, es decir, aquélla en que el hombre se sitúa delicadamente sobre la mujer (...). La posición vertical, o sea, de pie, no puede ser más peligrosa, pues expone al hombre a graves accidentes, por ejemplo, a la parálisis de las piernas. Y cuando la mujer ocupa el sitio de su marido el acto conyugal no se cumple como debiera.

                (M. IGLESIAS. “Problemas Conyugales” 1954)

   

Glup, glup, glup… Díos mío, casi me ahogo del susto. ¿Dónde hay una hoguera? Necesito quemar un libro.

14 comentarios

Igebelar -

Hola Toño:

Eres un pirata muy detallista. Gracias por la sonrisa y por el beso. Un beso, dehidratado o no, siempre es bien recibido. Además lo sumergiré un ratito en mi estanque y ya verás cómo recupera toda su humedad.

Muxu goxo bat zuretzat.

monocamy -

Hola, Nenúfar.

Vengo a entregarte la sonrisa que quedaba pendiente, a tu regreso.

:D

También te dejo un beso, que guardé en cuanto te fuiste.

:*

A, a estas alturas, por cierto, estará ya un tanto deshidratado, algo seco... porque lo que se dice antes... ;)

Siempre puedes usarlo de pisapapeles :P Bienvenida.

:))))

Igebelar -

Kaixo JuanLu:

También me llevo la tuya muy gustosamente.

Muxu goxoak.

JuanLu -

En una maleta caben infinidad de sonrisas. Lleva también la mía.

Besos.

p.d. cuida tu tallo del calor excesivo y no te deshidrates

Igebelar -

Gracias Toño por la sonrisa. La llevaré en la maleta.

Muxu bat.

monocamy -

Espero que te lo pases muy bien, niña encantadora. Te mando una sonrisa "de ida" para que te acompañe.

¡¡¡Pero vuelve eh!!!

:************ muuuuuuuuuassss!!

Igebelar -

Entendiste perfectamente, Toño.

No conozco México. ¿Es suficiente razón?

Por otro lado, ahora es el momento perfecto para someterme a una Méxicoterapia.

Ah! Y todavía estáis a tiempo. Salgo mañana sobre las 13:30 de Barajas. Si os animáis...

No olvides lo de la sonrisa que espero encontrarme a mi regreso. Te visitaré en cuando vuelva.

Muxu goxoak.

monocamy -

¿Son mis nervios o entendí que te vas a México? ¿Por qué México? ¿por qué ahora? ¿por qué sin nosotros?

:O

:D

Igebelar -

Hola Toño:

Antes de nada, un pequeño añadido: como te decía, imaginación, no te falta, no, y diplomacia, está claro que tampoco.

A mí también me encanta ver el abanico de matices en la mirada del "lector". Esos que van desde una traviesa mirada pícara hasta la más ardiente y apasionada.

El resto de los sentidos, tampoco han de ser descuidados. La "lectura" los agudiza de forma notable y es importante disfrutar de todos y cada uno de ellos, ¿no crees?.

Muxu goxo bat (para que, si te crees capaz de hacerlo, lo disfrutes a través de los CINCO sentidos).

monocamy -

Tanto como despiste imperdonable... Me consta que eres una inocente florcita ¡qué si no ibas a pensar!

:D

Mi postura preferida es cualquiera que me permita tener acceso a la boca y la mirada, sin desdeñar (provisionalmente) aquéllas que, adoleciendo de esta virtud, resulten placenteras (para amboXx).

:*

Igebelar -

Ah, ¡¿no estabamos hablando de empaparse de cultura a través de la lectura?! Vaya despiste imperdonable. Me parece que el leer ciertas "cosas" (y que conste que estoy haciendo un tremendo ejercicio de piedad), me hace perder la concentración sin remedio.

Por otro lado, ya sé que los piratas tenéis fama de aventureros pero, aunque no lo hayas probado nunca, NO se te ocurra, bajo ningún concepto, hacer experimentos con la posturita del taxista. Recuerda las palabras del "sabio" Iglesias (¡horror!). Lo de tener una pata de palo podría encajar muy bien con tu personaje, pero de ahí a arriesgarse a quedarse paralítico de por vida, va un abismo. Estás avisado, Toño.

De todos modos, estoy segurísima de que se te ocurren otras muchas posturas mucho menos arriesgadas. Imaginación, desde luego, no te falta.

Muxu bat, pirata.

monocamy -

¿Ahora le llaman leer? qué elegante eufemismo. Comienza un nuevo "siglo de las luces"... ;)

Andando nunca he probado pero sospecho que se lo pasaría mejor la pasajera que el taxista ¿o andarían los dos...?

:**

Igebelar -

Es verdad que algunos utilizan la educación como la excusa perfecta que puede llegar a justificar lo injustificable.

Sin embargo, no es menos cierto que la educación recibida, nos guste o no, ejerce una notable influencia en nuestro caracter. Perlitas como la del botón de muestra han llegado a influenciar a las generaciones de nuestras madres y abuelas. Y, desde luego, no era nada fácil escapar de tanta mentira y trampa institucional.

¿Mi postura favorita? ¿Para leer? Pues verás, he de confesar que no me gusta demasiado leer en la cama (a pesar de que me enseñaron que era una buena costumbre). Prefiero hacerlo en un sillón cómodo. Y, si estoy tremendamente interesada en lo que leo, y no puedo quedarme sin saber el desenlace, soy incluso capaz de hacerlo andando.

Muxu goxoak.

monocamy -

Posturas alternativas... Ahí se notó tu dulzura de nenúfar, mostrando compasión, en tu apelativo, con un necio.

La excusa de la educación (eso de "a mí me enseñaron así") no me sirve porque, curiosamente, a mí también me enseñaron así (por eso siempre tenía más privilegios que mis dos hermanas) y siempre he estado en desacuerdo (por eso hacía trampas para que, a la postre, no existiera tal diferencia).

Y, por cierto ¿cuál es tu postura preferida?

;)