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Igebelar

Ocho de marzo. Día Internacional de la Mujer.

Ocho de marzo. Día Internacional de la Mujer.

Desgraciadamente todavía hay quien se cuestiona la necesidad de dedicar un día a esta causa. Parece que en una sociedad  progresista y desarrollada como la nuestra, aquellas mujeres que todavía creemos que es importarte reivindicar nuestro derecho a ser iguales frente a los hombres, estamos actuando con una cierta ligereza.
Admito que puede parecer una frivolidad el quejarnos si comparamos nuestra situación con la de muchas mujeres que viven en otros lugares de este planeta. Su sufrimiento no es remotamente comparable al nuestro, es cierto, pero también lo es el que con nuestro pequeño granito de arena, con nuestra lucha diaria por la igualdad, queremos contribuir a crear un mundo mejor y más justo también para ellas.
A este lado del planeta, algunas mujeres somos tremendamente afortunadas: hemos podido tener acceso a la educación, tenemos un trabajo, somos económicamente independientes, respetadas, a veces incluso admiradas, aplaudidas, imitadas,… Lástima que en un mundo tan perfecto, esta sociedad progresista y desarrollada, de la que todos formamos parte, y de la que todos, por lo tanto, somos responsables, esté creando nuevas formas de esclavitud, dirigidas exclusivamente a nosotras las mujeres.
Hace unas semanas vi por primera vez esta fotografía. Me impresionó muchísimo y me dejó sin palabras. Es la imagen de una modelo, y por desgracia, “el modelo” para otras muchas mujeres.
 

Una modelo esclava.

Una esclava modelo.

 

4 comentarios

Igebelar -

Vaya Toño, bienvenido al club (el de los aspirantes a controlar una minúscula parte de su mundo).
Y, por supuesto, tienes toda la razón. No hay un único culpable. Todos aquellos que se dedican a lucir su sonrisa “profident” para salir en la foto, y hablar de lo “monísimas” (jo, tía) que estaban las niñas que desfilan, son tan culpables como los que las obligan a desfilar de esa guisa.
Creo que yo también me voy a apuntar hoy a lo del calorcito humano.

monocamy -

Hola :)

Mi nombre es Toño y me te vi en la página de cartas a Blogia. Me llamó la atención que hablaras de que procuras orden en lo que escribes porque yo lo tengo todo, también, ultracolocado. ;)

Bien, sobre el tema decir que no justifico nada, por supuesto, sólo ofrezco una posible explicación. No tengo ni la más remota idea de por qué no se hacen tallas mayores porque demanda hay, desde luego. Es un contrasentido mercantil.

En cualquier caso, no estás sola luchando ;)

Es muy fácil (casi reflejo) culpar a los diseñadores y compañías textiles. Pero lo cierto es que toda persona sensata siente repugnancia ante esta manipulación de adolescentes... y, sin embargo, yo veo las noticias y reportajes sobre pasarelas y desfiles y están abarrotados de gente, se pelean por las entradas.

Para mí es igualmente detestable alguien que paga para presenciar semejante espectáculo ante sus ojos y lo consiente. Y guarda vez para el siguiente.

¿No los ves tú, en la tele, sonriendo? y se acercan a entrevistarlos y responden \"pues aquí estamos, poniéndonos al día con los trapitos\" (omiten decir \"con los trapitos que lucen las jovencitas anoréxicas manipuladas que caminan por esa alfombra\").

Que alguien me lo explique.

Venga, mejor no encenderse y mantener la cabeza fría. Encendámonos para el calor humano, mejor.

:P

Besitos.

Igebelar -

Mucho me temo que voy a tener que llevarte la contraria, Monocamy. Tienes razón cuando dices que es la mujer la que más se interesa por la moda, y que conforma, por lo tanto, el grueso del mercado. Sin embargo, está claro que el “grueso de la población femenina”, afortunadamente, todo hay que decirlo, no posee un cuerpecito como el de la foto. Y, en cualquier caso, eso tampoco justificaría, en modo alguno, el que se obligue a chicas (muchas de ellas todavía adolescentes) con una altura próxima, o incluso superior, a 1,80m, a usar una talla 34.
La foto en cuestión me recuerda, inevitablemente, a algunas fotos que he visto de prisioneros de Auschwich. Dos formas diferentes de esclavitud y de tortura, pero igualmente terribles y reprobables.
El mercado de la moda masculina, por otro lado, es un mercado floreciente, que se está mimando cada vez más. No obstante, el modelo masculino dista mucho de tener un cuerpecito de muñeco enfermizo a punto de quebrarse. El hombre ha de ser también alto, muy alto, con la tabletita de chocolate bien marcada (¡faltaría más!), y cada musculito en su sitio.
Ya se sabe, el macho ibérico, en su versión metrosexual (no en vano, todo evoluciona), ataca de nuevo. Y la mujer, por supuesto, que siga en su sitio, en su eterno papel de ser desvalido y frágil.
Lo de los videojuegos violentos, me parece terrible y muy triste. Es verdad, también, que son los chicos los que consumen mayoritariamente este tipo de producto. De todas formas, las chicas también pueden acceder a él, y de hecho lo hacen, aunque son una minoría. No hay más que darle una vuelta por algún cyber y observar. En mi opinión, el caso no es, por tanto, equiparable al de la moda. Yo, más bien, lo interpreto como una forma adicional de perpetuar los roles masculino y femenino que ya he citado anteriormente.
Ya ves que hay temas que me encienden un poquito, así que voy a intentar relajarme. Y, para quitar hierro al asunto, voy a hacer una pequeña confesión: A MÍ ME ENCANTAN LAS TABLETITAS DE CHOCOLATE. Ahí queda eso.
Gracias por tu visita y tus comentarios.

monocamy -

Bueno, mi opinión personal es que no se está esclavizando a la mujer (al respecto del tema de la moda) por ser mujer, sino porque es la representante casual de tal tendencia. Es decir, la mujer (como consumidora) se interesa más por el mundo de la moda que el hombre, así que no se ha elegido a la mujer como blanco, insisto, por ser mujer sino porque conforma el grueso del mercado.

De igual modo, se estaría esclavizando al niño (masculino) con los videojuegos violentos. Tampoco es que se haya seleccionado caprichosamente al niño, sino que los estudios de mercado al respecto lo sitúan como consumidor potencial y efectivo. Lo mismo ocurre con el hombre (en concreto) y el fútbol. Lo mismo ocurre con los jóvenes (en este caso, de ambos sexos) y los artistas jóvenes (tipo O.T.) que hacen tiradas millonarias y luego desaparecen.

Ahora bien, alejándonos del mercado, sí es cierto que queda todavía bastante camino para llegar a la igualdad, fin que defiendo sin titubeo alguno, pero no olvidemos quiénes hemos sido, la tradición que arrastramos y el machismos que todavía se respira hoy en día en nuestra Españita.

Con esto quiero decir que no bajemos la guardia... pero, también, que tengamos paciencia. Es un avance lento pero imparable.

:D